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Cocker Spaniel Inglés en Tenerife: criadero y cachorros

14 min de lectura

Criadero de Cocker Spaniel Inglés en La Esperanza, Tenerife. Cachorros para familias, pruebas de salud y un precio que ronda los 2.500 €.

Si buscas un criadero de Cocker Spaniel en Tenerife, o cachorros cocker en Tenerife, el sitio está en La Esperanza, municipio de El Rosario, en el norte de la isla. No es un anuncio de un particular que cría una camada de vez en cuando, ni un perro que haya que encargar a la Península y esperar en un transportín. Es la casa de El Nieto, donde Elena cría Cocker Spaniel Inglés y Galgo Italiano, dentro de la familia Curtó. Esta página es para quien quiere saber dónde estamos, qué perro criamos y cómo se empieza. El precio, desglosado, y la diferencia entre líneas de campo y de exposición tienen sus propios textos. Aquí no los repetimos enteros.

La dirección es Camino de Guillén s/n, 38290 La Esperanza. El Rosario queda entre la costa norte y la zona de montaña. Desde La Laguna se llega en un rato de coche, el de un recado, no el de un viaje. Santa Cruz de Tenerife, la capital, está al este, a una distancia de día a día. Puerto de la Cruz y el valle de La Orotava quedan al otro lado del norte. Quien vive en el sur —Adeje, Arona, y también Los Cristianos o Costa Adeje— tarda más, porque cruza la isla, pero sigue sin barco y sin avión. Nombramos estos pueblos porque es desde donde nos escribe la gente, no porque tengamos una sede en cada uno.

No hay una tienda con cachorros en un escaparate de Santa Cruz ni un local en La Laguna donde pasar a «ver qué hay». El criadero es la casa. Quien quiera acercarse escribe antes, cuenta cómo vive y, si tiene sentido, se concreta la visita. No publicamos un horario de puertas abiertas. Si eso es lo que necesitas saber antes de moverte desde el sur o desde otra isla, escríbenos por el formulario y te decimos cómo se puede hacer.

Quién cría el Cocker aquí

El Nieto lo lleva Elena. El nombre lo puso su hijo, que tiene dos años. Ella creció entre perros: su padre criaba de caza de forma amateur, y al entrar en la familia Curtó encontró el sitio y el oficio para hacerlo con criterio. Manuel Curtó empezó en 1975 en este mismo pueblo. Lo que era una pasión familiar llegó a perros en más de veinte países, y de eso hace ya cincuenta años. Las razas de ahora son dos: Cocker Spaniel Inglés y Galgo Italiano. La forma de elegir no ha cambiado. Salud, carácter y un perro que se pueda tener en casa.

Las instalaciones ocupan 17.000 m² en La Esperanza. Hay 82 boxes individuales, parques exteriores, zona de peluquería y atención veterinaria permanente. Lo contamos porque está en la casa y se puede ver, no como una lista de premios. No criamos para exposiciones ni para concursos. Criamos para familias. Un cocker puede ser muy vistoso en una foto y muy difícil en un piso si nadie ha mirado el carácter. Ese no es el perro que buscamos.

El tamaño de la finca no significa que haya cachorros en serie. Hay pocas camadas. Cada una se atiende de cerca. Observamos el carácter desde que el cachorro nace y, cuando una familia encaja con la raza, elegimos el cachorro que encaja con esa casa, no el más bonito de la camada. Si la raza no encaja, lo decimos. Preferimos una conversación incómoda al principio que un perro devuelto a los tres meses, cuando ya tiene nombre y la familia está cansada.

Eso también explica por qué no publicamos «cachorros disponibles esta semana» ni un color que «tenemos ahora». Una página que promete un negro, un dorado o un roano concreto se queda mintiendo en cuanto esa camada se va. Lo que no cambia es el criterio: padres identificados, salud revisada, socialización y alguien al otro lado cuando el cachorro ya está en tu casa.

Qué perro es, dicho sin folleto

El Cocker Spaniel Inglés de esta casa pesa entre 13 y 15 kilos y mide entre 38 y 41 centímetros. Es un perro mediano-bajo, no un perro de regazo y tampoco un perro grande. Cabe en un piso de La Laguna o de Santa Cruz si hay ejercicio de verdad y alguien en casa. No cabe en la idea de «lo dejo en el jardín y ya está». El jardín no sustituye la compañía ni el trabajo de olfato.

Es un spaniel de caza en origen, alegre, pegado a su gente y con ganas de hacer cosas. Le gusta usar la nariz, seguir un rastro en un parque y estar donde está la familia. También puede ladrar cuando llega alguien, insistir cuando se aburre y manchar de barro el coche si ha llovido en el norte. El pelo es largo en orejas, patas y cuerpo, y pide cepillado. Quien busca un perro de pelo corto y de poco mantenimiento está mirando otra raza. Quien busca un perro que se quede quieto ocho horas entre semana, también.

Las líneas que criamos son mixtas: aspecto del cocker de exposición y un carácter más equilibrado, de trabajo. No es un perro de pista ni un perro de concurso de caza. Es un perro de casa con cabeza de perro que sabe oler y moverse. La explicación larga de qué cambia entre un cocker de campo y uno de exposición —cuerpo, pelo, ritmo, para qué se seleccionó cada uno— está en la diferencia entre cocker de campo y de exposición. Aquí basta con esto: no te vamos a entregar un perro extremo de un lado ni del otro.

Conviene no mezclarlo con el Cocker Americano. Es otra raza. El americano suele tener más pelo, otra cabeza y otro estándar. En los anuncios de «cocker en Tenerife» a veces aparecen los dos bajo el mismo nombre, y quien no ha visto a los padres en persona se entera en casa. Nosotros criamos Cocker Spaniel Inglés. Si lo que has visto en fotos es un perro con mucho flequillo y un cuerpo más compacto y bajo, pregunta antes de dar por hecho que es el mismo.

El carácter no se elige por el color del pelo. Un golden, un negro, un roano o un particolor pueden ser tranquilos o intensos. Lo que miramos es cómo se relaciona el cachorro con las personas, con los ruidos y con la rutina, y cómo es la madre en el día a día. Si en casa hay niños, otro perro o un gato, dínoslo al escribir. No es un filtro para echarte. Es el dato que permite elegir bien, o decirte que esta raza no es la tuya.

Salud y precio, en pocas frases

En los reproductores de Cocker hacemos pruebas de nefropatía familiar (FN), de prcd-PRA, de caderas y exámenes oftalmológicos. La documentación está disponible. FN es una enfermedad hereditaria de riñón. prcd-PRA afecta a la vista. Las caderas y los ojos se miran porque no se ven en una foto de cachorro. El detalle de cada resultado está en las pruebas genéticas del Cocker. Esta página no es esa guía. Léela antes de comparar criaderos y antes de pagar.

Un Cocker Spaniel Inglés de un criadero familiar serio ronda los 2.500 euros. No es un techo, ni un recargo por criar para exposiciones, ni una cifra que suba con el color. Es el precio habitual cuando hay pruebas de salud, socialización, garantías y seguimiento. El número concreto se habla cuando hay un cachorro y una familia. Por qué un anuncio muy por debajo merece preguntas está en el precio del Cocker Spaniel.

En la entrega, lo que ya está dicho en la web es concreto: cartilla sanitaria, genealogía en Genealogic, microchip registrado y seguimiento después. La socialización empieza en el criadero, con personas, sonidos y rutinas de casa. No prometemos un protocolo con nombre comercial ni que cada cachorro haya crecido con niños de todas las edades. Sí prometemos que el carácter se ha observado y que, si algo no encaja con tu vida, se dice antes de reservar.

La atención veterinaria permanente es la de los perros que viven en La Esperanza. Cuando el cachorro está en tu casa, tu veterinario es el de tu barrio. Nosotros no lo sustituimos. Seguimos al otro lado cuando la duda es de adaptación o de raza. Eso es el seguimiento, no una clínica abierta al público.

La Laguna, Santa Cruz, el Puerto y el sur

La mayoría de las familias que nos escriben desde Tenerife no viven en La Esperanza. Escriben desde La Laguna, desde Santa Cruz, desde Puerto de la Cruz, desde Tacoronte, desde Güímar, desde Adeje o desde Arona. Para el perro, el código postal importa menos que el ritmo de la casa. Un cocker puede vivir en un piso de La Laguna, en un apartamento de Santa Cruz o en un adosado del sur si sale de verdad, trabaja un poco la cabeza y no se queda solo toda la jornada. Si sales de casa a primera hora y vuelves de noche, dínoslo. No es un motivo de vergüenza. Es el dato que decide si esta raza tiene sentido.

El norte de la isla es más húmedo y fresco. El sur es más seco y, en las horas centrales, más duro de sol. Para un cocker, las dos cosas se notan en sitios distintos. En La Esperanza, en La Laguna o camino del Puerto, el barro y la humedad se meten en el pelo y en las orejas. En Adeje o en Arona, el problema de mediodía es el calor: un perro con manto no debería hacer el paseo largo a las dos de la tarde en agosto. Las salidas temprano y al final del día no son un capricho de calendario. Son la forma de vivir aquí con esta raza sin pasarlo mal.

Las orejas largas ventilan poco. En el norte húmedo, o después de un baño, hay que secarlas y mirarlas. El cepillado forma parte de la semana. Quien no quiere ese mantenimiento se entera a los dos meses, cuando el pelo de detrás de las orejas ya no se deja tocar. Mejor saberlo antes.

Un patio en el sur no resuelve el ejercicio. Un cocker no se cansa dando vueltas a un muro. Necesita caminar, olfatear y, varias veces por semana, algo que le haga pensar. El paseo marítimo de Santa Cruz o de Puerto de la Cruz vale para caminar juntos. Soltarlo entre bicicletas, con una llamada que todavía no existe, es otra cosa. Seguir un olor no es desobediencia por fastidiar. Es un spaniel.

Si vienes desde otra isla —Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura, La Palma, La Gomera o El Hierro— no hay una sede de El Nieto fuera de Tenerife. Se puede recoger el cachorro en el criadero o se coordina el transporte. No publicamos una tarifa de envío ni tenemos mensajería propia. Cómo se hace depende de la isla, de la edad del cachorro y de quién viaja con él. Se habla por el formulario, caso por caso, sin una tarifa inventada en esta página.

Cómo se empieza

El proceso publicado es corto, y es el que usamos. Primero nos cuentas tu vida: piso o casa, horas fuera, niños, otros animales, si has tenido perro, si buscas un compañero tranquilo o alguien con quien caminar cada día. Segundo, si la raza encaja y hay un cachorro que encaja, lo elegimos nosotros por carácter. No se aparta «el más bonito» porque alguien lo pidió por WhatsApp el primero. Tercero, no te dejamos solo: cuando el cachorro llega a casa seguimos al otro lado el tiempo que haga falta para las dudas de adaptación.

No publicamos cuántos cachorros hay ahora mismo, ni el tamaño de una lista de espera, ni la fecha de la próxima camada, ni un importe de señal. Quien pregunta en un anuncio y recibe «tengo cuatro, elige color y transfiere» suele estar delante de otra forma de criar. Aquí, si ahora mismo no hay un cachorro que encaje contigo, se dice. No se empuja una reserva para llenar un hueco.

La reserva, con el detalle de qué se habla y qué no está publicado, está en cómo funciona la reserva. Léela antes de comparar con un anuncio que pide dinero el primer día y no deja ver a la madre. El orden importa: primero la conversación, después el cachorro, después el pago que corresponda. No al revés.

Una visita a La Esperanza no es el primer paso. Si vienes desde Adeje o desde Arona, el desplazamiento es largo como para hacerlo a ciegas. Si vienes desde La Laguna, la cercanía tampoco sustituye la conversación. Escribe primero. Si la raza no encaja, te ahorras el coche.

Qué preguntar, y errores que se repiten

Estas preguntas tienen respuesta en esta casa, y sirven para cualquier anuncio de cachorros cocker en Tenerife, venga de donde venga:

  • ¿Los padres son Cocker Spaniel Inglés, identificados, y se pueden ver en persona o, como mínimo, saber quiénes son?
  • ¿Hay resultado de FN, de prcd-PRA, de caderas y de un examen oftalmológico, y se puede leer el papel?
  • ¿El cachorro sale con microchip registrado, cartilla sanitaria y una genealogía que se pueda comprobar?
  • ¿Cómo es la madre en casa, no solo en la foto del anuncio?
  • ¿Ha oído ruidos de casa y ha estado con personas, o ha crecido apartado hasta el día de la entrega?
  • ¿Qué pasa si a las dos semanas no come, llora por la noche o la familia ve que el ritmo no encaja?
  • ¿El precio incluye seguimiento, o se acaba cuando el cachorro cruza la puerta?

Una respuesta concreta a esa lista vale más que un álbum. Si la respuesta es evasiva, da igual que el anuncio diga La Laguna, Santa Cruz, Adeje o La Esperanza. El pueblo no sustituye el trabajo.

Los errores se parecen entre sí. El primero es elegir por la foto: el que «parece un peluche». A los ocho meses hay pelo que cepillar, orejas que mirar y un carácter que nadie preguntó. El segundo es comparar solo el precio. Un anuncio muy por debajo de lo que cuesta criar con pruebas y tiempo puede ser una camada sin papeles, sin la madre a la vista, o un perro que no es la raza que crees. El tercero es dar por hecho que un jardín en el sur educa solo. No educa. Un cocker aburrido inventa trabajos: ladrar, cavar, deshacer cojines.

Otro error es pedir un perro «que no ladre» o «que se quede solo desde el primer día». Los primeros días hay llanto por la noche, pis en casa y una boca que prueba muebles. Eso se atraviesa con rutina y con alguien al otro lado cuando no sabes si lo que ves es normal. Para eso está el seguimiento.

También se confunde el criadero con una tienda: horario, stock, pasar el sábado y llevarse uno. No hay horario publicado y no se elige así. Y hay un error silencioso: no decir que hay niños muy pequeños, o que el perro pasará el día con alguien que no puede salir a caminar. Un cocker joven tira y se emociona. Si eso no va a poder manejarse, mejor otra raza u otro momento. Lo diremos.

Cómo se vive con uno en esta isla

Un día normal no es un anuncio. Por la mañana, una salida en la que el perro camina y huele, no solo un recado hasta la esquina. Al mediodía, sombra, agua y calma, sobre todo si vives en el sur y la casa se calienta. Por la tarde o al anochecer, otra salida, un poco más larga si el día lo permite, y algo corto de obediencia o de búsqueda para que la cabeza también trabaje. En medio, duerme. Un cocker que ha olido y ha caminado duerme. Uno que no ha salido de la terraza, no.

En un piso de La Laguna o de Santa Cruz, el suelo y los vecinos importan. Las uñas se miran. El pelo se cepilla varias veces por semana, no el día que ya está hecho nudos. Si el edificio es sensible al ruido, se trabaja el ladrido de la puerta desde pequeño, con calma, sin esperar que «ya se le pase» a los dos años. En una casa de Adeje o de Arona con patio, el patio es un extra para estar fuera un rato, no el plan de ejercicio. El plan sigue siendo salir.

La playa está cerca desde casi cualquier pueblo, y a muchos cockers les gusta el agua. Cerca no quiere decir a mediodía ni sin secar las orejas después. Arena y sal piden un aclarado. Si nunca has tenido un perro de pelo largo, cuenta con ese rato igual que cuentas con la comida. La comida, por cierto, se mide: esta raza engorda si la vida es de sofá y de mesa. El peso lo afinas con tu veterinario. Nosotros no dejamos aquí una dieta cerrada.

Con niños puede ir bien cuando el perro se ha elegido por carácter y los adultos están. Un niño muy pequeño y un cachorro muy joven se cansan el uno al otro. Si el perro se queda solo desde que el colegio abre hasta que cierra, la pregunta no es si el cocker es bueno con niños. Es quién está con él esas horas. Si en casa hay otro perro o un gato, dínoslo antes. No prometemos que un cachorro ignore un gato el primer día. Si el otro animal no tolera ruido, puede que esta raza no encaje, y lo diremos.

Lo que esta página no es

No es la guía de precio, ni la de las pruebas, ni el artículo de campo frente a exposición, ni el texto de la reserva. Esos cuatro ya existen. Tampoco es un ranking ni la promesa de que esta semana hay un color concreto.

Es la página de quien busca criadero de Cocker Spaniel en Tenerife, o cachorros cocker en Tenerife, y quiere saber dónde está la casa, quién la lleva y qué se puede esperar sin adornos. El precio, alrededor de 2.500 euros, es el mismo criterio en La Laguna que en Puerto de la Cruz, en Adeje o en Arona. El color no lo sube. Criar para una exposición tampoco, porque no criamos para eso.

Si comparas con un anuncio más barato, la diferencia no es el pueblo. Es si hay padres identificados, pruebas que se pueden leer, socialización y alguien que responda cuando el cachorro ya no está en la foto. Si el número que te dan no se parece y tampoco se explica, no hace falta discutir. Hay que pedir los papeles.

Escríbenos desde donde estés. No tienes que comprometerte para preguntar si la raza encaja contigo. Si no encaja, también te lo diremos. Y si encaja, el siguiente paso no es elegir el más bonito. Es contarnos tu vida y dejar que el cachorro se elija con ese criterio.

Preguntas frecuentes

¿Hay un criadero de Cocker Spaniel Inglés en Tenerife?+
Sí. El Nieto está en La Esperanza, El Rosario. Elena cría Cocker Spaniel Inglés y Galgo Italiano dentro de la familia Curtó, que cría perros aquí desde 1975.
¿Qué pruebas de salud hacéis en el Cocker?+
Nefropatía familiar, prcd-PRA, caderas y exámenes oftalmológicos de los reproductores. La documentación se puede pedir. El detalle está en el artículo de pruebas genéticas.
¿El precio del Cocker cambia según el color o el pueblo?+
No. Alrededor de 2.500 euros es el precio del trabajo de un criadero familiar serio, en La Laguna, en Santa Cruz o en el sur. El color no lo sube. No criamos para exposiciones.
¿Puedo pasar a ver cachorros de Cocker sin escribir antes?+
No hay horario de puertas abiertas ni tienda. El primer paso es contar cómo vives. Si tiene sentido acercarse, se concreta entonces.

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