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Galgo Italiano en Tenerife: criadero en La Esperanza y cachorros

11 min de lectura

Criadero de Galgo Italiano en La Esperanza, Tenerife. Cachorros para familias, salud de los padres revisada y un precio que ronda los 2.500 €.

Si estás buscando un Galgo Italiano en Tenerife, el criadero está en La Esperanza, en el municipio de El Rosario. No es un anuncio suelto ni un perro que haya que traer desde la Península. Es la casa donde Elena cría esta raza, dentro de la familia Curtó, que cría perros aquí desde 1975. Esta página es para quien quiere cachorros, saber dónde estamos y cómo se empieza. El clima y la vida isleña, que también importan, están en por qué el Galgo Italiano encaja en Canarias: es otro texto, con otra intención.

La dirección es Camino de Guillén s/n, 38290 La Esperanza. El Rosario queda en el norte de la isla, entre la costa y la zona de montaña. Desde La Laguna se llega en un rato corto de coche. Santa Cruz de Tenerife, la capital, está al este, también a una distancia de día a día, no de viaje. Puerto de la Cruz y el valle de La Orotava quedan al otro lado del norte. Quien vive en el sur —Adeje, Arona, Granadilla— tarda más, pero sigue siendo un desplazamiento dentro de la misma isla, sin barco ni avión. Nombramos estos sitios porque es desde donde nos escriben, no porque tengamos una sede en cada uno.

Quién cría aquí

El Nieto lo lleva Elena. El nombre lo puso su hijo, que tiene dos años. Ella creció entre perros: su padre criaba de caza de forma amateur, y al entrar en la familia Curtó encontró el sitio y el oficio para hacerlo en serio. Manuel Curtó empezó en 1975 en este mismo pueblo. Lo que era una pasión familiar llegó a perros en más de veinte países. Las razas de ahora son Galgo Italiano y Cocker Spaniel Inglés. La forma de elegir no ha cambiado: salud, carácter y un perro que se pueda tener en casa.

Las instalaciones ocupan 17.000 m² en La Esperanza. Hay 82 boxes individuales, parques exteriores, zona de peluquería y atención veterinaria permanente. Lo contamos porque está en la casa y se puede ver, no como un folleto de premios. No criamos para exposiciones ni para concursos. Criamos para familias. Si un perro es bonito en una pista y difícil en un piso, no es el perro que buscamos.

Eso también quiere decir que no tenemos una tienda con cachorros en el escaparate de Santa Cruz o de La Laguna. Quien quiera vernos escribe, cuenta cómo vive y, a partir de ahí, vemos si tiene sentido acercarse. No publicamos un horario de visitas ni un día de puertas abiertas. Si eso es lo que necesitas saber antes de moverte desde el sur o desde otra isla, pregúntalo en el formulario y te decimos cómo se puede hacer.

Qué es esta raza, dicho en corto

El Galgo Italiano —también llamado Pequeño Lebrel Italiano— pesa entre 3 y 5 kilos y mide entre 32 y 38 centímetros. En casa es silencioso, limpio y de rachas: sale, corre y luego se tira en el sofá. No necesita jardín. Con dos salidas donde pueda correr en un sitio seguro, vive en un piso. El pelo casi no da trabajo. Lo que sí pide es compañía, suelos donde no resbale y cuidado con los saltos, porque tiene los huesos finos.

En Tenerife el frío casi no es un problema, y eso le viene bien a una raza con poca grasa y pelo muy fino. No vamos a repetir aquí el artículo del clima. Si dudas entre esta raza y un galgo de caza, o entre tenerlo en un piso de La Laguna y una casa con jardín en el sur, mira en el blog cómo es de verdad el carácter y si vive en un piso. Esta página no sustituye esas guías. Sirve para saber que el criadero está en la isla.

Qué lleva un cachorro de El Nieto

Un Galgo Italiano de un criadero familiar serio ronda los 2.500 euros. No es un techo ni un extra por criar para exposiciones. Es el precio habitual cuando hay revisión de salud de los padres, socialización, garantías y seguimiento. El detalle de la cifra, y por qué un anuncio de 400 euros merece preguntas, está en el precio del Galgo Italiano. No lo repetimos entero para no tener dos páginas diciendo lo mismo.

En la entrega, lo que ya explicamos en la web es esto: pruebas de salud de los padres, cartilla sanitaria, genealogía en Genealogic, microchip registrado y alguien al otro lado cuando el cachorro ya está en casa. En el Galgo no publicamos una lista de pruebas con los mismos nombres que en el Cocker. En el Cocker sí nombramos nefropatía familiar, prcd-PRA, caderas y revisión oftalmológica, porque es lo que hacemos en esa raza. En el Galgo, lo que afirmamos es lo que la casa dice: se revisa la salud de los padres antes de criar, y los problemas hereditarios de la raza —huesos, dientes, epilepsia, tiroides, anestesia— se explican en el artículo de salud del blog. Si quieres ver papeles, se piden. No hace falta preguntar dos veces.

La socialización empieza en el criadero: personas, ruidos y rutinas de casa. No prometemos que cada cachorro haya crecido con niños. Sí prometemos que observamos el carácter desde que nace y que, si la raza no encaja en tu vida, te lo decimos antes de que reserves. Eso forma parte del trabajo, no de un extra.

La Laguna, Santa Cruz y el resto de la isla

La mayoría de las familias que nos escriben desde Tenerife no viven en La Esperanza. Viven en La Laguna, en Santa Cruz, en el Puerto, en Tacoronte, en Güímar o en el sur. Para el perro da igual el código postal. Da igual el piso: si hay dos salidas de verdad y alguien en casa la mayor parte del día, un galgo italiano puede estar bien en un tercero sin ascensor de La Laguna o en un adosado de Costa Adeje. Lo que no da igual es el ritmo. Es un perro de apego. Muchas horas solo, todos los días, le sientan mal. Si trabajas fuera desde primera hora y vuelves de noche, dínoslo. No es un motivo de vergüenza. Es el dato que decide si esta raza es la tuya.

El norte de la isla es más húmedo y fresco que el sur. Para esta raza, esa diferencia es pequeña al lado de un invierno de la Península. Aun así, un aire acondicionado muy fuerte en un piso de Santa Cruz, o una noche en la cumbre, no es lo mismo que una terraza al sol en El Médano. El artículo del frío explica las señales. Aquí solo hace falta saber que el clima de la isla juega a favor, y que el criterio de selección sigue siendo el de siempre: un perro tranquilo en casa, no un perro de pista.

Si hay niños, la pregunta no es solo el carácter. Los huesos finos y un niño pequeño que lo coge en brazos son una mala combinación. Lo hemos escrito con calma en la guía de convivencia. Léela antes de decidir, sobre todo si los niños tienen menos de cinco o seis años.

Si estás en otra isla

Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura, La Palma, La Gomera y El Hierro no tienen una sede de El Nieto. El criadero está en Tenerife. Lo que la web ya dice es concreto: las familias de otras islas pueden recoger el cachorro en La Esperanza, o coordinamos el transporte. No publicamos una tarifa de envío, ni un servicio de mensajería propio, ni la promesa de que el cachorro llega a la puerta sin que nadie viaje. Cómo se hace en cada caso se habla por el formulario, porque depende de la isla, de la edad del cachorro y de quién viaja con él. La guía está en cachorros para Gran Canaria, Lanzarote y otras islas.

Cómo se empieza, sin lista inventada

No publicamos cuántos cachorros hay ahora mismo, ni una lista de espera con un número, ni la fecha de la próxima camada. Quien lo pregunte en un anuncio y reciba una respuesta cerrada del tipo «tengo tres, elige color» suele estar delante de otra forma de criar. Aquí el primer paso es contar tu vida: piso o casa, horas fuera, niños, otros animales, si has tenido perro antes. Con eso vemos si el Galgo Italiano encaja. Si encaja, elegimos el cachorro por carácter, no el más bonito de la foto. Y cuando llega a casa seguimos al otro lado el tiempo que haga falta.

El precio, alrededor de 2.500 euros, es el mismo criterio en La Laguna que en el sur o en otra isla. El color no lo sube. El nombre «Pequeño Lebrel Italiano» tampoco. Si alguien te ofrece un «mini» bastante más barato, o bastante más caro por ser azul, lee antes de pagar. Y si quieres saber cómo reservamos —qué se habla, qué no está publicado y qué te vamos a preguntar—, está en cómo funciona la reserva.

Qué conviene preguntar antes de acercarte

Una visita a La Esperanza no debería ser el primer paso. El primer paso es una conversación. Estas son preguntas que tienen respuesta en esta casa, y que cualquier familia de Tenerife puede hacer por escrito:

  • ¿Se revisa la salud de los padres antes de criar, y se pueden ver los papeles?
  • ¿El cachorro sale con microchip, cartilla y una genealogía que se pueda comprobar?
  • ¿Cómo es la madre en casa, no solo en una foto?
  • ¿El cachorro ha oído ruidos de casa y ha estado con personas, o ha crecido apartado?
  • ¿Qué pasa si a las dos semanas el cachorro no come, llora por la noche o la familia se da cuenta de que el ritmo no encaja?

Una respuesta concreta a esas cinco preguntas vale más que un álbum de fotos. Si la respuesta es «están sanos, siempre lo han estado» y no hay nada que enseñar, da igual que el anuncio diga Santa Cruz, La Laguna o La Esperanza. La geografía no sustituye el trabajo.

Nosotros no publicamos aquí el resultado de una camada concreta, porque cambia y porque no queremos una página que quede mintiendo dentro de un mes. Lo que no cambia es el criterio: pocas camadas, atención a cada cachorro, y una familia al otro lado que hemos entendido antes de entregar. Si ahora mismo no hay un cachorro que encaje, se dice. No se empuja una reserva para llenar un hueco.

Cómo se vive con uno en esta isla

Un día normal no es un anuncio de turismo. Es una salida por la mañana en la que el perro puede correr —un parque, una pista, un espacio cerrado donde no haya tráfico— y otra salida al final del día. En medio, duerme. En un piso de La Laguna eso cabe. En un apartamento de Santa Cruz también, si el suelo no es una pista de hielo y si alguien está en casa. En una casa del sur con patio, el patio no sustituye la carrera: un galgo italiano no se ejercita dando vueltas a un muro. Necesita un sitio donde estirar de verdad y, después, sombra y calma.

Los paseos marítimos están bien para caminar. No están tan bien para soltar a un lebrel entre bicicletas, niños y perros desconocidos si el recuerdo de la llamada aún es flojo. El instinto de presa existe. Un gato, un conejo o un perro muy pequeño pueden dispararlo. No es maldad. Es la raza. Si en casa ya hay otro animal, conviene leerlo antes y decirlo al escribirnos.

El pelo no te va a organizar el sábado. Las uñas y los dientes sí. En una isla con mucha vida en la calle, las uñas se desgastan algo más que en un piso de ciudad fría, pero no te fíes: hay que mirarlas. Los dientes acumulan sarro con facilidad en esta raza. Un veterinario de barrio en La Laguna o en el sur puede llevar ese seguimiento. Nosotros no sustituimos a tu veterinario. Sí seguimos al otro lado cuando la duda es de cachorro, de adaptación o de si lo que estás viendo es normal en la raza.

Lo que esta página no es

No es la guía del clima. Esa ya existe y enlaza aquí. No es la lista de precios desglosada. Esa también existe. No es una ficha de cada color, ni un ranking de «el mejor criadero de Tenerife», ni una promesa de que siempre hay cachorros disponibles esta semana. Es la página de quien busca galgo italiano en Tenerife y quiere saber dónde está el criadero, quién lo lleva y qué se puede esperar sin adornos.

Si comparas con un anuncio de «cachorros en Tenerife» a un precio muy por debajo, la diferencia no es el pueblo. Es si hay padres identificados, salud revisada, socialización y alguien que responda cuando el cachorro ya no está en la foto. Alrededor de 2.500 euros es el precio de ese trabajo en un criadero familiar serio. Si el número que te dan no se parece y tampoco se explica, no hace falta discutir. Hay que pedir los papeles.

Hay otra búsqueda, más amplia, que no es esta: «criadero de perros en Tenerife» o «cachorros en Santa Cruz», sin raza. Esa pregunta —cómo distinguir una casa seria de un anuncio— tiene su propio texto en el blog, para no mezclarla con la ficha del Galgo. Si ya sabes que quieres esta raza, estás en la página correcta. Si todavía estás comparando razas, empieza por nuestras razas y vuelve.

Un último apunte para quien compara pueblos. La Esperanza no es un barrio de Santa Cruz ni un anexo de La Laguna. Es un pueblo del municipio de El Rosario, en la zona alta del norte, con el monte cerca y la costa más abajo. Quien sube desde la autopista del norte lo nota en el aire, un poco más fresco que en la capital. Para el galgo eso es cómodo. Para la familia es un desplazamiento concreto: se queda en coche, se habla antes y no se aparece un sábado a ver «si queda alguno». El cachorro, si lo hay y si encaja, sale de aquí con papeles y con una conversación ya hecha. El pueblo solo dice dónde está la puerta.

Si vienes con niños, dilo en el primer mensaje, con las edades. Un galgo italiano puede ser un compañero excelente de una familia, y a la vez un perro frágil en brazos de un niño pequeño. No es una contradicción: es el motivo por el que preguntamos antes de hablar de un cachorro concreto. Lo mismo si ya hay un gato o un perro muy pequeño. El instinto de presa no se adivina en una foto hecha en La Esperanza. Se habla, y se decide con esa información encima de la mesa, sin prisa.

Escríbenos desde donde estés. No tienes que comprometerte para preguntar si hay cachorros o si la raza encaja contigo. Si no encaja, también te lo diremos.

Preguntas frecuentes

¿Dónde está el criadero de Galgo Italiano en Tenerife?+
En La Esperanza, municipio de El Rosario, Camino de Guillén s/n, 38290. No hay otra sede en Santa Cruz, La Laguna ni en el sur. Quien quiera acercarse escribe antes: no hay un horario de visitas publicado.
¿Cuánto cuesta un cachorro de Galgo Italiano en El Nieto?+
En un criadero familiar serio ronda los 2.500 euros. Es el precio habitual cuando hay revisión de salud de los padres, socialización, garantías y seguimiento. No es un extra por exposición ni por el color.
¿Hay cachorros de Galgo Italiano disponibles ahora?+
No publicamos el número de cachorros ni la fecha de la próxima camada. Se pregunta por el formulario. Si no hay uno que encaje con tu vida, se dice.
¿Entregáis Galgos Italianos en otras islas?+
Se pueden recoger en el criadero o se coordina el transporte. No hay una tarifa de envío publicada. El cómo se concreta al escribir.

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